martes, 28 de junio de 2011

# Hurricane.


Ya ha empezado... Es como el fin del mundo, es como un huracán que no parará hasta destruir todo lo que teníamos planeado. Todo nuestro futuro se acaba de ir, envuelto el la vorágine confusa del viento que enfría nuestros días. El único consuelo que nos queda reside en nosotros mismos, en nuestra sangre, que se agolpa por nuestros vasos sanguíneos, corriendo a toda velocidad, como un rayo, como un rayo que no cesa, proporcionándonos las fuerzas que no tenemos para afrontar este huracán de desdicha que se cierne sobre nosotros.
Sombras te persiguen, y tus pies golpean el asfalto uno tras otro, a velocidades insospechadas, por primera vez sientes la sensación de correr por tu vida, sientes que si te paras no podrás volver a ver la luz del sol, a disfrutar de los pequeños placeres de la vida que ahora se te antojan enormes, ahora empieza el arrepentimiento por todo aquello que desperdiciaste, por todas las horas que gastaste sin hacer lo que tu corazón deseaba, por todas las lágrimas que no valía la pena derramar. Y mientras tanto continuas corriendo hasta que tus pupilas ven el final del camino. El final. Un enorme vacío al que te diriges inexorablemente, y entonces, la gran decisión... Parar y enfrentarte a tus demonios, o seguir huyendo hasta terminar cayendo por tu propio peso... Y entonces paras y respiras hondo... Tus músculos en tensión se relajan por una milésima de segundo, para volver a endurecerse y darte la vuelta, rugiendo al viento.
Las cartas están echadas... Y acometes contra tu destino con todas tus fuerzas... Con la fuerza de un huracán.

miércoles, 8 de junio de 2011

~ Todo es hermoso, tu lo eres.



Porque ahora ya si que si. Ahora el problema coge forma y se transforme de crudeza en dulzura, porque ese regusto amargo que me dejaste en el paladar se ha endulzado de tal manera que ya siento que estoy en paz. Estoy en paz contigo, y lo más importante, conmigo también. Porque ya no eres el objeto de mis desvelos, aunque te quiera más que a nada en este mundo, porque siempre voy a estar allí, pero ya no me preocupo. Porque ahora soy feliz observándote pasar, sabiendo que las cosas cada vez te van mejor, que tienes a alguien que te quiere.
Sonará extraño, pero ya no me concentro en tus pequeñas cosas, aunque me sigan importando, y claro que me importan. Porque me importas, porque te quiero, pero sin ese querer enfermizo, con un querer sano y dulce que va a permanecer ahí... Haciéndome la vida más llevadera y bonita.

jueves, 26 de mayo de 2011

# Pido perdón por no adaptarme.



Hoy escribo esto con total sinceridad sobre mi persona y mi pensamiento. Hace quince años, casi dieciséis, que ando rondando por este mundo dejado de la mano de Dios. En el transcurso de todo ese tiempo me he topado con personas muy diferentes, y todas me han aportado algo.
Este texto no será el más bonito, ni el más extenso, ni el más corto... Lo que será es la mejor explicación que puedo daros de mi misma. Porque la mayoría de las veces hago las cosas al revés, porque le cojo tirria a la gente con mucha rapidez sin posibilidad de enmendarlo, porque me enfado demasiado rápido, por esas faltas tan largas de inspiración con las palabras y los sentimientos que me hacen ser una persona horrible y vacía. Porque en el fondo tengo un corazón, frío e inexpugnable, pero ahí está, resistiéndose a marchitarse tan pronto sin luchar, a marchitarse tan pronto sin batallar a mordiscos si hace falta, porque me agarro a la vida con uñas y dientes, porque aunque se que molesto me da igual, porque soy egoísta y egocéntrica, orgullosa y pedante... Porque soy insoportable. Y solo lo repetiré una vez. Lo siento.
Pero no voy a cambiar ni por ti ni por nadie.

lunes, 25 de abril de 2011

# Cuando las cosas van bien.



¿Por qué nos cuesta tanto? Siempre tenemos algo de lo que quejarnos, ya sea dolor corporal o psíquico... Aunque, si lo miramos desde un punto de vista científico, el dolor es psicológico... Si es así ¿Tendríamos que plantearnos que todo el dolor está en nuestra mente? ¿Y si tuviéramos un control extraordinario de nuestros sentimientos? ¿Podríamos paliar el dolor con tan solo desearlo? Si, es posible, pero la mayoría de humanos necesitamos sentirnos mal, necesitamos sufrir para saber que aún estamos vivos... Somos de la filosofía de que ya descansaremos cuando estemos muertos, que ahora tenemos que vivir la vida... Entonces... ¿Por qué sufrir? Cuando se es feliz es todo mucho más fácil y nosotros nos empeñamos en complicar las cosas.
Dicen que cuando todo va bien no existe la inspiración... Que una obra, sea del género que sea, solo es sobrecogedora si trata sobre algo malo, sobre algo que - a pesar de habernos traído cosas buenas - nos hizo sufrir más que nada en nuestra vida... Pero... Yo digo... ¿Por qué no nos puede sobrecoger igual algo que trate sobre esos días felices? ¿No nos llena mucho más el estómago de mariposas el tacto de una caricia de la persona que amas que la muerte de un ser querido?
La cuestión no es la situación, sino como y cuando se puede tocar la fibra sensible de alguien. El interior, revolver las tripas, esas mariposas que no dejan de revolotear cuando algo nos llega bien adentro. Y ahora os pregunto... ¿No desearíais una vida sin más preocupación que la de ser feliz?... No... Necesitáis sufrir para saber que estáis vivos.
Necesitáis llorar de rabia, pensar en cualquier persona antes que en vosotros, sufrir, sufrir, sufrir... Anteponer su felicidad a la vuestra. Lo necesitáis, porque no somos animales en muchos sentidos, pero el sufrimiento nos puede convertir en algo parecido a bestias.
Y yo quiero reivindicar eso. En época de plena felicidad, está claro que surgen problemas, pero saber aplacarlos conlleva tener los pies en la tierra, y hundirte puede significar que te pierdas.
Por eso mismo los atardeceres, las caricias, el mar, un helado compartido, una buena conversación... Todas esas cosas triviales, son más importantes que llevar una vida responsable, aunque te parezca aburrida. Porque el sufrimiento nos hace saber que somos humanos, pero tendríamos que aprender a percibirlo por otros medios.

miércoles, 23 de marzo de 2011

# Love the way you lie.



Ya son entradas las doce y aún no consigo dormir, dirigiéndo mi mirada a ese reloj que empezó a controlar mi vida y a contar tus minutos desde que apareciste en ella. Todo se dio la vuelta y me sentí pequeña entre tus brazos que creí que me protegían, que me ofrecían cobijo cuando todo estaba oscuro y frío, y de mi boca solo podía salir vapor frío y denso.
Pero no es así. Creí que a tu lado me sentiría acompañada, pero no es así. Cada vez me siento más sola. Siento tu presencia como si fuera una sombra, una sombra que siempre está detrás de mi, pero que cada vez que me giro para observar se desvanece, como el humo... Con la misma facilidad con la que tú alteras mi pulso y lo relajas a placer. Como si de tu juguete preferido se tratara. Porque sé que estás conmigo, pero aún me siento como si hubiera de conquistarte, como si no te tuviera del todo. Sé que una parte de ti no es mía, o tal vez ninguna, pero si es así ¿Por qué sigues aquí? ¿Por qué no me dejaste ya y te fuiste con aquello que de verdad amas? Sabes que yo no voy a seguirte... Si nuestros sueños o nuestra felicidad se esfuman no podemos quedarnos parados de brazos cruzados, esperando a que vuelvan o a que antes que ellos llegue la muerte... Pero... ¿Qué pasa cuando se te escapa la persona que más amas? ¿Qué pasa cuando esa persona no te devuelve la mirada cuando se cruza con la tuya? El vacío que se siente gana por goleada a las ganas de volver a salir adelante. Pero yo no digo nada. Sigo callada, muda, acurrucada, abrazándome a mi misma y haciéndome creer que me volverás a querer... Porque me encanta la forma en que me mientes.

sábado, 12 de marzo de 2011

# La rueda de la vida y sus rarezas.



Ayer fue un día muy extraño. Todo el universo giraba a nuestro alrededor, como fuerzas mayores que nos sentíamos, haciendo locuras sin importarnos el resultado. Todo estalló, todo se volvió extraño y a nadie le importaba, todos éramos amigos, adolescentes, locos que no saben ni tienen donde caerse muertos. Se fueron yendo, nos fuimos quedando, hablando del amor y de lo duro que es vivir, nos abrazamos, sentimos que no estábamos solos, que no solo estas cosas nos pasan a nosotros. Descubrí que eres mi mejor amiga, descubrí que la quiero, descubrí que era llorar sin sentido. Cantando una canción triste en un autobús vacío, riendo de tristeza, llorando de felicidad. Frustración, arrepentimiento y dudas. Pero a la vez tan maravilloso, una experiencia para recordar.
Ella se me ha clavado, y ayer fui a darme cuenta, tal vez fue por eso que lloré. No me gusta que me veáis llorar, sé que no te gusta, sé que no te gusta que hable de esto, pero necesito hacerlo, porque ya no sé lo que hay y lo que se fue, o lo que se ha quedado. Necesito algo de tiempo para aclarar como voy a hacer todo esto sin volver a cagarla. Porque la última vez que la cagué lo pagué caro... Y tan caro. Las cosas son frenéticas, la parábola sube y baja, y ahora ya no sabemos como pararla, como comprimirla para que sea lo más plana posible, no hay estabilidad, hay que mantener el equilibrio hasta que las cosas cojan un rumbo fijo. Aún así soy feliz, la adrenalina me puede, y me oprime las venas, haciendo que la sangre corra y las recorra a velocidades insospechadas. Será la sensación de sentirse joven, joven y en plena partida, porque ahora nos toca mover a nosotros. De lo que he vivido con vosotros se podrían escribir cien libros, y de lo que he sentido viviéndolo otros cien. Sois mis amigos, siempre lo seréis, nunca os voy a olvidar. Ni a ti, my wonderwall, ni a ti tampoco... Ni a ti. Será desconcertante, pero nunca algo tan confuso había tenido más sentido. Me siento viva.

martes, 8 de marzo de 2011

# Parábola del sueño adolescente.



Quisiera escribir de todo, y a la vez de nada. En mis pequeños momentos de locura se me ocurren mil y una cosas que decirle al mundo. Historias nuevas, que tal vez no sean de verdad, pero que pueden hacerte sentirte identificado y hacer renacer partes de ti mismo que creías perdidas... O tal vez verdades, verdades como puños, a algunos les golpearán en la cara, a otros llenarán de orgullo, pero no por eso me reprimo de publicarlas.
Pero en este momento, en el momento de la verdad, no me sale nada. Estoy falta de inspiración, o eso es lo que parece. Y eso me asusta, vaticina algo nuevo, un cambio. Hace tiempo que lo siento en los huesos, hace tiempo que lo siento en el alma. Me siento bien, feliz de nuevo, y ahora estoy en armonía conmigo misma y con los demás, incluso con los que me hicieron daño. Siento que mi vida se escapa, y la vivo frenéticamente, sin pararme a pensar, sabiendo que todo saldrá bien sea cual sea la circunstancia. Es como un sueño adolescente, mi propio sueño adolescente. El tiempo es mío y yo lo administro como a mi me interesa. En eso consiste, tengo todo mi amor para dar y toda mi vida para vivirla, para vivirla como yo quiera, a mi manera. Resulta reconfortante saber que tengo quince años, y los pies en la tierra, aunque a veces se me vuele la cabeza y haga cosas estúpidas.
Y así es. Inconformismo, libertad y amor, mucho amor por delante. Nadie va a pararme los pies ahora, nadie se va a interponer entre mi misma y mis metas. Todo está decidido... Ya falta poco para saborear la libertad que todos ansiamos tantos, la que disfrutaremos juntos. Aunque siempre haya subidas y bajadas, pero ahora viene la cuesta arriba, ahora todo sube, y cuando estemos en la cima seremos los reyes del mundo... Ya nos preocuparemos cuando caigamos, ahora vamos a disfrutarlo mientras dure... Todo lo que sube, baja... Y todo lo que baja... Termina subiendo.