jueves, 30 de diciembre de 2010

# La vida nueva.



Un día que yo derramaba amargo llanto, que se desvanecía mi esperanza resuelta en dolor, cuando estaba solitario ante la yerma colina que en estrecho y oscuro recinto encerraba la forma misma de mi vida, solo como nunca ningún solitario lo estuvo, acosado por indecible angustia, ya sin fuerzas, - una imagen del desamparo y nada más -, mientras dejaba vagar la mirada en busca de auxilio, sin poder avanzar, sin poder volver atrás, y me aferraba con ansias infinitas a la vida fugaz, evanescente, entonces, de las azules lejanías, de las alturas de mi antigua dicha me vino un estremecimiento vesperal que rompió de golpe el lazo del nacimiento, las cadenas de la luz.

Desvaneciose la pompa de la tierra, se disipó con ella mi dolor, mi melancolía se fundió en un mundo insondable y nuevo, y tú, entusiasmo nocturno, sueño del cielo, caíste sobre mí. Todo el paraje se elevó lentamente; sobre el paraje flotaba, liberado y renacido, mi espíritu. La colina se convirtió en una nube de polvo; a través de la nube distinguí el rostro transfigurado de mi amada. La eternidad reposaba en sus ojos.

Cogí sus manos y las lágrimas se transformaron en una cadena inquebrantable y luminosa. Volaban ahuyentados los milenios hacia horizontes lejanos, como tempestades. Abrazado a su cuello lloré lágrimas arrobadoras en el umbral de una vida nueva. Fue el primero, el único ensueño, y desde entonces tengo una fe eterna, inalterable en el cielo de la noche y en su luz que es mi amada.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

# El árbol de la ciencia.


¡Ojalá no hubiera ido nunca a vuestras escuelas! La ciencia, a la que perseguí a través de las sombras, de la que esperaba, con la insensatez de la juventud, la confirmación de mis alegrías más puras, es la que me lo ha estropeado todo.

En vuestras escuelas es donde me volví razonable, donde aprendí a diferenciarme de manera fundamental de lo que me rodea; ahora estoy aislado entre la hermosura del mundo, he sido así expulsado del jardín de la naturaleza, donde crecía y florecía, y me agosto al sol del mediodía.

¡Oh, sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona, y cuando el entusiasmo desaparece, ahí se queda, como un hijo pródigo a quien el padre echó de casa, contemplando los miserables céntimos con que la compasión alivió su camino.

# Tras la hija ardiente de una visión.



Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onde de luz,
eso eres tú.

¡Tú, sombra aérea, que cuantas veces
voy a tocarte te desvaneces.
Como la llama, como el sonido,
como la niebla, como el gemido
del lago azul!

En mar sin playas onda sonante,
en el vacío cometa errante,
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
eso soy yo.

¡Yo, que a tus ojos en mi agonía
los ojos vuelvo de noche y de día;
yo, que incansable corro y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!

# Yo no sé lo que busco eternamente.


Yo no sé lo que busco eternamente
en la tierra, en el aire y en el cielo;
yo no sé lo que busco, pero es algo
que perdí no sé cuando y que no encuentro,
aun cuando sueñe que invisible habita
en todo cuanto toco y cuanto veo.

Felicidad, no he de volver a hallarte
en la tierra, en el aire ni en el cielo,
¡aun cuando sé que existes
y no eres vano sueño!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

# Tanto que a veces se te olvida.



Son tantas cosas las que hay en este mundo, pero hoy me quiero centrar en los sentimientos. Hay sentimientos malos y sentimientos buenos, y otros que no sabemos donde clasificarlos. Yo sé que este sentimiento es bueno, no cabe duda... Es amor, es cariño, comprensión, fraternidad, complicidad y felicidad a la vez. Muchas cosas son las que hoy siento por ti. En eso se resume nuestra amistad.
Sabiendo las veces que has estado ahí sin saberlo. Contando con los dedos las otras que nuestras miradas han chocado queriendo asesinarse, quedando en ninguna ocasión así. Nunca hemos tenido una palabra de réplica para la otra, y siempre nos hemos comprendido solo con mirarnos a los ojos. Porque en eso consiste esto, en entendernos sin palabras y saberse ahí para lo que haga falta.
Ahora y siempre, Mónica Porrón.

# La primavera eterna.



Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros:
lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso
de mí murmuran y exclaman: - Ahí va, la loca, soñando
con la primavera eterna de la vida y de los campos,
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
- Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha;
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable, sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños:
sin ellos, ¿cómo admiraros, ni cómo vivir sin ellos?

# ¡Llevadme con vosotras!



Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!

Llevadme por piedad a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!

martes, 21 de diciembre de 2010

# A Jarifa en una orgía.



Trae, Jarifa, trae tu mano,
ven y pósala en mi frente,
que en un mar de lava hirviente
mi cabeza siento arder.
Ven y junta con mis labios
esos labios que me irritan,
donde aún los besos palpitan
de tus amantes de ayer.

¿Qué la virtud, la pureza?
¿Qué la verdad y el cariño?
Mentida ilusión de niño
que halagó mi juventud.
Dadme vino: en él se ahoguen
mis recuerdos; aturdida,
sin sentir, huya la vida;
paz me traiga el ataúd.

Mujeres vi de virginal limpieza
entre albas nubes de celeste lumbre;
Yo las toqué, y en humo su pureza
trocarse vi, y en lodo y podredumbre.

Y encontré mi ilusión desvanecida,
y eterno e insaciable mi deseo.
Palpé la realidad y odié la vida:
solo en la paz de los sepulcros creo.

Muere, infeliz: la vida es un tormento,
un engaño el placer; no hay en la tierra
paz para ti, ni dicha, ni contento,
sino eterna ambición y eterna guerra.

Ven, Jarifa; tú has sufrido
como yo; tú nunca lloras.
Mas, ¡ay triste!, que no ignoras
cuán amarga es mi aflicción.
Una misma es nuestra pena,
en vano el llanto contienes...
Tú también, como yo, tienes
desgarrado el corazón.

lunes, 20 de diciembre de 2010

# Una tarde de junio.



¿Cuántos años han pasado desde aquella remota tarde de junio? Más de treinta. Y, sin embargo, si cierro los ojos, Micòl Finzi-Contini sigue ahí, asomada al muro de su jardín, mirándome y hablándome. En 1929, Micòl era poco más que una niña, una muchachita de trece años, delgada y con grandes ojos claros, magnéticos; yo, un chaval con pantalón corto, muy burgués y vanidoso, a quien un pequeño contratiempo escolar bastaba para sumir en la desesperación más infantil. Los dos nos mirábamos fijamente. Por encima de su cabeza, el cielo estaba azul y compacto, un cálido cielo ya estival sin la menor nube. Nada habría podido cambiarlo, parecía, y, en efecto, nada lo ha cambiado, al menos en la memoria.

- Entonces, ¿Quieres o no? - insistió Micòl.

- Pues... Es que no sé... - empecé a decir, al tiempo que señalaba el muro. - Me parece muy alto.

- Porque no lo has visto bien. - replicó impaciente. - Mira ahí... Y ahí... Y ahí... - y apuntaba con el dedo para que me fijara. - Hay infinidad de muescas y hasta un clavo, aquí arriba. Lo he puesto yo.

Desde niño he sufrido siempre vértigo y, pese a ser cosa de poco, la escalada me inquietaba. De niño, cuando mi madre, con Ernesto en brazos, me llevaba al Montagnone y ella se sentaba en la hierba de la vasta explanada situada frente a Via Scandiana, desde lo más alto de la cual se podía divisar el techo de nuestra casa apenas distinguible en el mar de tejados en torno a la gran mole de la iglesia de Santa María in Vado, no era sino con gran temor, recuerdo, como iba a asomarme al pretil que delimitaba la explanada por la parte del campo y miraba abajo, a la sima de treinta metros de profundidad.

jueves, 16 de diciembre de 2010

# Hero y Leandro.


Abydos y Sestos eran dos ciudades colocadas frente a frente: una en Asia, otra en Europa. El Helesponto era la faja de agua que las separaba, quedando a una distancia de unos dos kilómetros, aproximadamente. Había allí dos almas que también vivían frente a frente, porque se amaban con pasión: Leandro y Hero.

Ella todos los días esperaba ansiosa la llegada de Leandro, que atravesaba a nado el estrecho para pasar la tarde con su amada. Al anochecer se subía Hero a lo más alto de su torre y con su lámpara encendida alumbraba el regreso de Leandro. Pero llegó el mal tiempo, y el Helesponto perdió su aspecto tranquilo; sus olas enfurecidas helaban el alma de Leandro al no poder atravesar ya el estrecho. Transcurrieron unos cuantos días y, no pudiendo sobrellevar por más tiempo la separación, se echó a nadar, para llegar a Sestos. Leandro hizo cuanto pudo; pero el mar lo venció y murió. Su cadáver, siguiendo el camino que su alma hubiera deseado, llegó hasta los pies de la torre. Hero, enloquecida de dolor, no quiso ya vivir y se dio muerte.

martes, 14 de diciembre de 2010

# Cuanto + me sujetas.



Porque tú siempre estás ahí, sujetándome. Aún con todas tus manías y tus paranoias incomprensibles llenas de neurosis. Siempre ahí, aunque yo no me diera cuenta, porque con tus pequeñas cosas, tus pequeñas rarezas... Tus pequeñas manos, siempre me has sujetado. Cada vez que iba a caerme ahí estabas tú, salvándome sin darme yo ni cuenta.
Hoy quiero decirte que cuanto más me sujetas más miedo tengo de caer. Por eso no quiero que te marches nunca, porque algo como lo que siento por ti es único, y espero que dure mucho más tiempo que lo que me hizo enloquecer hasta el punto de querer renunciar por fin.
Sé que a veces tienes arranques de psicosis, locura o como tu quieras llamarle... Pero son esos momentos precisamente los que te hacen única a mis ojos, que tal vez los de otro no son capaces de apreciar. Cuantas veces te habré dicho que al fin y al cabo eres lo mejor que hay, y tú sigues repartiendo humildad a diestra y siniestra con tu pesimismo opresivo. Aún así te quiero, y no me hace falta que tú me digas que me vas a sujetar siempre, tal y como yo te sujetaré a ti.
Pero... Cuanto más me sujetas más miedo tengo de caer.

lunes, 13 de diciembre de 2010

# Prima, no te sientas así, yo sé que tú me quieres y yo te quiero a ti.



Muchas veces han sido las ocasiones en que nuestras miradas se han cruzado y más de una palabra nos hemos leído en los ojos, y muchas más han sido las veces en las que irracionablemente actuamos igual, como si lo lleváramos en la sangre, como si la genética estableciera algo más que unos parecidos puramente físicos... Pero a nosotras eso de la genética nos la trae floja, lo que de verdad nos importa es continuar sintiéndonos como si los kilómetros fuesen centímetros y como si sobrasen las palabras ahora y siempre.
Siempre ha sido así, desde allí donde solíamos gritar, las dos, hasta desgastar la voz, sin importarnos nada ni nadie, sin que nadie dirigiera nuestros pasos, solo nuestro propio criterio, y el dilema de lo que íbamos a merendar aquella tarde era el mayor problema que a una se le podía presentar. Desde nuestros extravagantes juegos a nuestras pequeñas y no tan pequeñas disputas... Pero parece que nos sienta bien pelear, al fin y al cabo fortalece más. Haciéndonos la una a la otra y compartiendo la vida como si el vínculo familiar ya ni siquiera tuviera más importancia que un par de papeles y un apellido.
Siempre nos hemos querido así, y así nos querremos siempre. More than anyone.

"Prima, no te sientas así, 
donde quiera que vayas sabes que te llevo aquí.

Prima, no te preocupes si yo sé que tú me quieres y yo te quiero a tí.


Llegan mis palabras, no seré la profeta con las tablas, sólo alguien con algo que decir, para los que odian, para los que temen, para los que no se atreven existe un lugar. Mientras analizas a otros les llegan las prisas, la vida se acaba como una sonrisa en un vagón del metro, falto a la cita, misterios explica, déjame desnudarme toda esta ropa me pica. Vamos a quedarnos mirando por la ventana para imaginar que todo sea así mañana. Déjame abrazar la mama, pa ver si soluciona sus problemas de existencialidad, debe ser difícil entenderme, no hablamos el mismo idioma, pero entre cada punto y cada coma está mi alma. Eso no necesita traducción, el mejor perfume es nuestra esencia.

Estar alejada de la familia es difícil, 
pero tú y yo sabemos que no hay crisis cuando existe real conexión de todo corazón, le damos forma a la misma conexión, you feel it!. Así como milímetros mueven kilómetros, kilómetros se transforman en centímetros, sentimiento plano, música y ...(.¿?)... te siento, te noto. Cuando cae fase y da comienzo realidad, no hay oscuridad que se oculte tras verdad, no hay engaño, luz alumbra de verdad, la esencia pura y de energía sólo va variando. Y aunque a veces dude sé de dónde voy y dónde vengo, y que haciendo el camino pronto nos encontraremos, ten fé! El tiempo es sólo una excusa que inventamos pa crecer.

Deja de insistir, si no pueden elegir, por mí tú no te frenes si yo me caigo a panza cuántas vidas equilibran la balanza. Sabes que aquí me tienes llenita de esperanza, lo mismo 20, 30, 40, yo no me fallo, ¿de qué me sirve?, todo cuenta. Lo que te puedo decir es que ya yo decidí, por eso que tropecé, por eso que me caí, por eso que levanté, por eso que ya entendí, por eso es que hoy volví hasta aquí pa decirte..."



"¿A que no sabes dónde he vuelto hoy?
Donde solíamos gritar.
Diez años antes de este ahora sin edad
aún vive el monstruo y aún no hay paz.

Y en los bancos que escribimos
medio a oscuras, sin pensar,
todos los versos de "Heroes"
con las faltas de un chaval,
aún estan están.
Y aún hoy, se escapa a mi control,
problema y solución,
y es que el grito siempre acecha,
es la respuesta.
Y aún hoy, sólo el grito y la ficción
consiguen apagar
las luces de mi negra alerta.

Tengo un cuchillo y es de plástico
donde solía haber metal,
y el libro extraño que te echó de párvulos,
sus hojas tuve que incendiar.

Y en los hierros que separan
la caída más brutal
siguen las dos inicales
que escribimos con compás.
Ahí están...

Vertical y transversal
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me repetías que
te hundirá y me hundirá,
y solamente el grito nos servirá.
Decías "es fácil" y solías empezar.

Y es que el grito siempre vuelve
y con nosotros morirá,
frío y breve como un verso,
escrito en lengua animal.

¡Y siempre está!

Te hundirá y me hundirá
y solamente el grito nos servirá
y ahora no es fácil,
tú solías empezar.
Vertical y transversal,
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas cuando
tú me provocabas aullar.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.

¿Por quién gritaba?
Lo sé y tú no
no preguntabas,
tú nunca, no."

# Mi último suspiro es para ti.



20 de diciembre.

Está decidido, Lotte, voy a morir, y te lo comunico sin exaltación romántica alguna, serenamente, en la mañana del día que te veré por última vez. Cuando leas estas líneas, amada mía, la fría tumba cubrirá ya los restos yertos del inquieto desdichado que no conoce en los últimos instantes de su vida placer mayor que estar conversando contigo. He pasado una noche terrible y... ¡ay!, una noche benefactora: ella es quien ha fijado y determinado mi decisión: ¡Quiero morir! Cuando anoche me separé de ti en la terrible excitación de mis sentidos, ¡cómo se agolpaba todo en mi corazón y cómo esta mi existencia sin esperanzas ni alegrías junto a ti me amordazaba en horrible frialdad! Apenas llegué a mi habitación, caí de rodillas fuera de mí y... ¡Oh Dios mío!, ¡tú me concediste el último bálsamo de las lágrimas más amargas! Mil proyectos, mil ideas se agitaban en mi alma, pero al fin me vino un pensamiento firme, el último y el único pensamiento ¡Quiero morir! Me acosté y por la mañana al despertar, sosegado, continuaba firme y aún más fuerte en mi corazón: ¡Quiero morir! No es desesperación, es certeza de que ya he concluido y de que me sacrifico por ti. ¡Sí, Lotte! ¿Por qué iba a silenciarlo? Uno de nosotros tres debe desaparecer, ¡y ese quiero ser yo! ¡Oh, amada mía!, en este corazón desgarrado, a menudo se ha ido filtrando la horrible idea de... ¡matar a tu marido!... ¡a ti!... ¡a mí! Sea, pues. Cuando subas a la montaña una hermosa tarde de verano, acuérdate de mí, de cuántas veces he recorrido el valle, y entonces dirige la vista hacia el cementerio, hacia mi tumba, y verás cómo el viento mece la alta hierba al fulgor de los últimos rayos.

jueves, 9 de diciembre de 2010

# Hundirse.



20 de enero.

Necesito escribiros, querida Lotte, desde este cuarto de una humilde posada de labriegos donde he tenido que buscar refugio contra un violento temporal. Desde que llevo merodeando por este triste rincón de Dinamarca, entre esta gente extraña, totalmente extraña a mi corazón, no he tenido un momento, ni uno solo, en el que este sintiese el impulso de escribiros, y ahora en esta choza, en esta soledad, en esta estrechez, cuando la nieve y el granizo desatan sus furias contra mi ventana, aquí sois mi primer pensamiento. Desde que entré aquí, ¡oh Lotte!, me invadieron vuestra imagen y vuestro recuerdo, tan sagrado y cálido: ¡Dios mío!, ¡El primer momento feliz de nuevo!

¡Si me vierais, querida mía, en este torbellino de distracciones! ¡Qué embotados se están quedando mis sentidos! ¡Ni un solo instante de plenitud espiritual, ni una sola hora de felicidad! ¡Nada de nada! Me hallo atónito como ante una caseta de ferias y veo pasar ante mi los muñecos y los caballitos y me pregunto a menudo si no se trata de una ilusión óptica. Juego con ellos, mejor dicho, ellos juegan conmigo como si fuera una marioneta y tomo a veces al vecino por su mano de madera y retrocedo estremecido. Por la noche me propongo disfrutar de la salida del sol, pero después soy incapaz de levantarme; por espero recrearme con el fulgor de la luna y no salgo de mi habitación. No sé propiamente por qué me levanto ni por qué me acuesto.

Me falta la levadura que hacía fermentar toda mi vida.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

# If my ♥ was a house you'd be home.


¿Cómo? ¿Cómo evadir los instintos más básicos del cuerpo humano? Esos instintos son difíciles de medir o controlar, incluso hay muchas cosas que uno mismo no sabe de sus propios instintos. 
Hay un punto preocupante, un punto en el que tus instintos van dirigidos hacia otra persona, otra persona que no eres tú. En ese momento es cuando debes empezar a agudizar sentidos y reflexionar. Muchas cosas son las reflexionadas, pero a pocas soluciones hemos llegado. Si esto fuera más fácil, si fuera un terreno menos pantanoso, me metería hasta las cejas, pero es todo tan fangoso el camino que lleva hacia ti... Sí, tú eres esa persona a la que mis más escondidos y recónditos instintos se dirigen. Son muchas cosas que decir, demasiadas que callar... Y pocas se han aclarado. Siempre creímos que las cosas saldrían bien, que cada uno por su lado y que las manos unidas nos ayudarían a caminar. Pero ahora las cosas cambian para mi. Algún insensato duende se ha colado y me ha cambiado la visión del mundo y de las cosas, pero sobretodo de ti. 
Ahora no quiero que caminemos con las manos unidas, ahora quiero pararme y abrazarme a tu cuerpo hasta que las circunstancias me obliguen a soltarme. Las manos antes firmes ahora tiemblan, y parecen atadas a mis ideas, que no paran de dar vueltas en mi mente. Ahora hay valor, ahora cobardía, y ahora ganas inhumanas de huír lejos, para no arriesgarme, para que esto no duela a más de uno. Siempre me creíste cara, y ahora salgo cruz ¿Inesperado para ti? Lo supongo, más aún para mi.
Pero es que esa mirada tuya, y es que esas palabras de tu boca... Mis ojos solo ven lo que quieren ver, y mis oídos solo escuchan lo que desean escuchar, y así no hay quien viva cuerdo.
Ahora me atrevo, ahora no... Estoy en punto muerto, y al parecer la ayuda que necesito no llega. Mucho es el camino andado, y la confianza ha crecido hasta envolver... Pero parece solo fachada, pues aún existe miedo tras mis párpados. 
Espero que te des cuenta de lo que necesito de ti... De que te necesito a ti... O al menos una señal que me haga saber si tengo que retroceder o avanzar conmigo. Retroceder para deshacer lo andado y olvidar lo pasado, o avanzar para crear algo nuevo y vivir de ti. 
Cuantas cosas... Cuantos pensamientos... Cuantas horas empleadas... Y ninguna conclusión.

lunes, 6 de diciembre de 2010

# Sinceridad. Ante todo.




- ¿El aire? mi peor enemigo
maldigo a aquel bandido
que por tu ventana entra con sigilo
y puede sutilmente acariciar esa carilla que tanto admiro...

- Todo eso es muy bonito, pero nada comparado con lo que yo siento por ti. Porque alimentas mis suspiros y mis noches de desvelo, querida Rocío, quiero que sepas, que por ti yo muero...

- Pues ¿Sabes qué te digo?
que no se vive de alimentos, sino saciando la sed en el desierto, sed que solo tú calmas cada vez que me abrazas.

- Mentiras tus palabras... pues tu nunca tuviste sed... ya que mis ganas de ti tan profundas son que no tengo ni fuerzas ni voluntad para dejar de saciar esa sed que tu dices sentir. Pues nunca me separé de ti por placer de estar contigo, y lo sabes.

- Afirmas sin ningún pudor y con deje de frieldad que lo que llevo dentro no es real, mas te reprocho: jamás oses desafiar a la verdad, pues si fueras consciente te dejarías amar.

- Más tu sabes, linda flor, que lo que yo siento por ti no es amor, es algo más aún, algo que por dentro me devora y que no deja nada a su paso que no sea tu recuerdo, tu tacto, o tu olor...

- Dejémonos de juegos, pues,
en el fondo sabes como siento yo
que jugando solo confundes
a mi solitario y triste corazón
a Cupido que intenta de nuevo
entrelazar dos almas errantes
dejémonos de juegos, pues
éste es el finito, tú verás si aceptas o no...

- Alguien dijo una vez, una sarta de frases sabias, que ni dios sabe de donde se las sacó: que el que no arriesga no gana, que la vida es sueño, y que el amor es lo más importante en esta vida. Hoy me doy cuenta de la parte de verdad que hay en esas pequeñas frases... arriesgarme contigo ha sido lo más inteligente que he hecho, porque he ganado un sueño en el que vivir, donde solo existimos tu, yo, y nuestro amor de por medio, que es lo más importante en mi vida...

- Todas tus palabras se las lleva el viento
pues cuando nos vemos siempre es otro cuento
tú en tu mundo ¿Y yo?
yo perdida en un sendero con la esperanza de hallar el tuyo
con la esperanza de no ser parte, sino de que entre las dos construyamos uno nuevo, un mundo nuevo y mejor...
donde dos únicas reglas habrían:
la primera y verdadera: mostrarnos tal cual ante cualquiera
la segunda y eterna, única ley matemática: TÚ + YO = ETERNIDAD

- Pero... ¿Sabes? hay algo que aún no has comprendido... No has comprendido que para mi no existe ni este mundo, ni ese mundo idílico y utópicamente perfecto del que tu hablas, porque tu eres mi mundo... mis reglas van atadas a tu felicidad, a verte reír, a no permitirte llorar a menos que sea de alegría, y a pasar mis días contigo, como deseo y espero que desees...


... To be continued ...

# Los moros de la profesora.


Te lo voy a explicar en corto, chaval. Sin irnos por las ramas. Esa maestra, profesora, docente o como quieras llamarla, es imbécil. Tonta del culo, vaya. En el mejor de los casos - suponiendo que no prevarique a sabiendas, prisionera del que dirán-, une a su ignorancia el triste afán de lo políticamente correcto. La cuestión no es que te haya reprendido en clase de Historia por utilizar la palabra "moros" al hablar de la Reconquista, y exija que la sustituyas por "andalusíes", "magrebíes", "norteafricanos" o "musulmanes". Lo garve es que a una profesora así le encomienden la educación histórica de chicos de ambos sexos de catorce o quince años. Que la visión de España y lo español que muchachos de tu generación tengan el resto de su vida dependa de cantamañanas como ésa.
Tienes dos opciones. La primera, que desaconsejo, es tu suicidio escolar. Mañana, en clase, dile que no tiene ni puta idea de moros, ni de Historia, ni de lengua española, ni de la madre que la parió. Te quedarás a gusto, desde luego; y las churris te pondrán ojitos por chulo y por malote. Pero en lo que se refiere a esa asignatura y al curso, puedes ir dándote por jodido. Así que lo aconsejable es no complicarte la vida. Ésa es la opción que recomiendo. Tu maestra, por muy estúpida que sea, tiene la sartén por el mango. Así que traga, colega, mientras no haya otro remedio; que ya tendrás ocasión, en el futuro - todos pasan tarde o temprano por delante de la escopeta - de ajustar cuentas, real o figuradamente. Así que agacha las orejas y llama a los moros como a ella le salga del chichi. Paciencia y barajar.
Por lo demás, duerme tranquilo. Por muy maestra que sea, eres tú quien tiene razón. No ella. En primer lugar, porque el habla la determinan quienes la usa. Y no hay nadie en España, en conversación normal, excepto que sea político o sea gilipollas -a menudo se trata de un político que además es gilipollas-, que no llame moros a los moros. Ellos nos llaman a los cristianos "arumes" o "rumís", y nada de malo hay en ello. Lo despectivo no está en las palabras, sino en la intención con que éstas se utilizan. La buena o mala leche del usuario. Lo que va, por ejemplo, de decir "español" a decir "español de mierda". La palabra "moro", que tiene diversas acepciones en el diccionario de la Real Academia, pero ninguna es peyorativa, se usa generalmente para nombrar al individuo natural del norte de África que profesa la religión de Mahoma; y es fundamental para identificar a los musulmanes que habitaron en España desde el siglo VIII hasta el XV. Desterrarla de nuestra lengua sería mutilar a ésta de una antiquísima tradición con múltiples significados: desde las fiestas de moros y cristianos hasta el apellido Matamoros, y mil ejemplos más.
Así que ya lo sabes. Fuera de clase, usa "moro" sin cortarte un pelo. Como español, estás en tu derecho. Aparte del habla usual, te respaldan millones de presencias de esa palabra en textos escritos. Originalmente se refiere a los naturales de la antigua religión norteafricana de Mauretania, que invadieron la península ibérica en tiempos de los visigodos. Viene del latín "maurus", nada menos, y se usa con diversos sentidos. "Caballo moro", por ejemplo, se aplica a uno de pelaje negro. En la acepción "no bautizado" se extiende incluso a cosas-"vino moro"- o personas de otros lugares-los moros de Filipinas-. Hasta Gonzalo de Berceo aplicaba la palabra a los romanos de la Antigüedad para oponerlos a los judíos o a los cristianos.
De manera que basta echar cuantas: la primera aparición de un texto escrito data de hace exactamente mil ochenta y dos años, y después se usa en abundacia. << Castellos de fronteras mauros.>> dice el testamento de Ramiro I, en 1061. Por no hablar de su continuo uso en el "Poema del Mío Cid", escrito a mediados del siglo XII: "Los moros yazen muertos, de bivos pocos veo; / los moros e las moras vender non los podremos". Y de ahí en adelante, ni te cuento "Las moras no se dejan ver de ningún moro ni turco", escribió Cervantes en el Quijote. La palabra "moro" está tan vinculada a nuestra historia, nuestra sociedad, nuestra geografía, nuestra literatura, que raro es el texto, relación, documento jurídico antiguo u obra literaria clásica española donde no figura. También la usaron Góngora, Quevedo, Calderón, Lope de Vega y Moratín, entre otros autores innumerables. Y tan vinculada está a lo que fuimos y somos, y a lo que seremos, que sin ella sería imposible explicar este lugar, antiquísima plaza pública cruce de pueblos, naciones y lenguas, al que llamamos España. Imagínate, en consecuencia, la imbécil osadía de tu profesora. El atrevimiento inaudito de pretender cargarse de un plumazo, por el artículo catorce y porque a ella le suena mal, toda esa compleja tradición y toda esa memoria.

domingo, 5 de diciembre de 2010

# Friendship.


Esta mañana he sabido lo que es llorar de felicidad al recordar las palabras que me dijiste ayer.
"Ella se dará cuenta de lo que pierde, porque alguien como tú, una persona que te dice todos los días lo bonita que eres y lo mucho que te quiere, una persona así no se encuentra todos los días. Ella se dará cuenta de que es eso lo que necesita, tarde o temprano."
Te sonreí y tú me devolviste la sonrisa, yo sorprendida porque alguien pudiera tener esa imagen de mi, y tú con plena complicidad, una complicidad que ha crecido con muchos días de amistad a tu lado. Hoy solo quiero darte las gracias, pero no solo a ti, sino a todos. A todos los que habéis estado a mi lado en este momento en el que más que nunca os necesitaba. Y, descuidad, os sigo necesitando.
Hoy os lo quiero agradecer. A la pequeña chica que siempre me sorprende con su tremenda madurez en algunos momentos, pero tan poco autocontrol en otros...Al que siempre, siempre, estuvo a mi lado y sabe que lo quiero con todo mi corazón, el hermano que nunca tuve... A aquella grandullona que sonríe como una tonta cuando le digo lo orgullosa que estoy de ella, pero que aún tiene mucho que aprender...A él también, el que nunca se entera de nada y tengo que repetirle las cosas diez veces como mínimo, aquel al que le persigue una joya de chico y no quiere darse cuenta... A ella, la demente esa que siempre me hace olvidarlo todo y llorar de la risa, aunque me confunda con un pato... Pero no es la única loca aquí, también quiero a esa chica que siempre tiene un: "Hey, Jey-Jey" para mi... A ella también, la que sabe por lo que estoy pasando, quiero que sepas que si me sueltas me caigo, ya sabes que tus manos hacen milagros... A ti, ni falta que hace, more than anyone, forever and ever (L) ... A esa chica que solo quiere verme sonreír todos los días y me saca una sonrisa con sus besos y sus muecas extrañas... Y a los demás, que también habéis aguantado algún que otro berrinche mío.
Sin vosotros no sería yo.

jueves, 2 de diciembre de 2010

# Love.


A veces el amor puede ser tan fugaz y pasar tan rápido como un rayo de luz... Dicen que el ojo humano no es capaz de captar la rapidez exacta en que la luz traspasa un espacio vacío para llegar a su siguiente obstáculo... Tan deprisa puede pasar el amor... Se le puede llamar flechazo, se le puede calificar de idílico... Pero es amor de todas formas. En otras ocasiones el amor puede llegar a durar mucho más que eso... Ya sean días, semanas, meses, años, incluso toda una vida. Todo esto es muy bonito si un individuo, es decir, un tercero, lo ve desde fuera. Incluso esa persona puede llegar a sentir envidia por esa pareja feliz, una felicidad que él cree no llegará a poseer nunca... Pero claro, las cosas cambian muy rápido, o incluso todo puede empezar mal...
Irse de la lengua antes de tiempo, o el simple hecho de decir "Te quiero" a alguien sin que el sentimiento sea recíproco, puede desatar un conflicto tal que nunca se sabe como va a terminar... A partir de esas dos palabras puede empezar una felicidad infinitamente conmovedora, o simplemente una tristeza y melancolía tan fuertes que pueden llevar a la locura extrema.
Por eso no es de extrañar que nosotros, los humanos, temamos a estas dos palabras, tan simples, pero a la vez tan peligrosas... Yo, personalmente, nunca temí a esas dos palabras, pero al ver y sentir en mis propias carnes el dolor que pueden causar... La próxima vez me guardaré de sentirlas...

# El centro del universo.



Desde su ombligo, Marina contemplaba el mundo como una ficción que se movía para que ellos se encontraran. No es que Marina pensara que su ombligo fuera el centro del universo, pero en ese momento, era incapaz de ver más allá de su ombligo. Lo pensaba y le hacía gracia. Jamás creyó que tan manida expresión cobrara tanta certeza. Quizá lo único que su ombligo hubiera deseado en ese momento, si deseara algo más de lo que tenía, era que hasta el dormitorio llegase el aroma del desayno recién hecho, para empezar a desayunar sin que su ombligo tuviera que moverse de la cama. Le parecía absurdo pero divertido. Además, ¿Quién decía que no se podía soñar? Su ombligo llevaba meses soñando que algún día despertaría como estaba ahora,en un sueño, y ahora que lo había logrado, su ombligo no quería despertar. Porque Marina sabía que había sueños que se soñaban con el ombligo, ni con el corazón, ni con la mente, ni con el deseo, ni siquiera pueden soñarse cuando uno está despierto. Y también sabía que los sueños que se sueñan con el ombligo son siempre más plácidos, como de miga de pan o de lluvia tras los cristales. O de abrazo en una noche de frío. Y se quedan deslizándose por la piel, como el sudor y los besos.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

# Dulce introducción al caos.


Bienvenidos a lo que va a ser mi tercer blog. Espero que este dure más que los dos anteriores, aunque se dice que a la tercera va la vencida ¿No?
El objetivo de este blog, y como el de todos mis amigos blogueros de por aquí, es hacer volar un poco la imaginación, aunque en ocasiones cosas que leáis por aquí os hagan estrellaros de pleno contra la realidad... Tal vez la vuestra, o tal vez la de alguien cercano a vosotros...
En esta ocasión voy a aceptar encargos, ya que ando algo escasa de imaginación y me gustaría algo de inspiración para nuevos textos. Hace tiempo que siento vacía aquella parte de mi mente que escupía verdades sin ningún reparo, necesito que vuelva a vivir y creo que con esto lo conseguiré. 

Gracias y hasta que nos olamos.