jueves, 16 de diciembre de 2010
# Hero y Leandro.
Abydos y Sestos eran dos ciudades colocadas frente a frente: una en Asia, otra en Europa. El Helesponto era la faja de agua que las separaba, quedando a una distancia de unos dos kilómetros, aproximadamente. Había allí dos almas que también vivían frente a frente, porque se amaban con pasión: Leandro y Hero.
Ella todos los días esperaba ansiosa la llegada de Leandro, que atravesaba a nado el estrecho para pasar la tarde con su amada. Al anochecer se subía Hero a lo más alto de su torre y con su lámpara encendida alumbraba el regreso de Leandro. Pero llegó el mal tiempo, y el Helesponto perdió su aspecto tranquilo; sus olas enfurecidas helaban el alma de Leandro al no poder atravesar ya el estrecho. Transcurrieron unos cuantos días y, no pudiendo sobrellevar por más tiempo la separación, se echó a nadar, para llegar a Sestos. Leandro hizo cuanto pudo; pero el mar lo venció y murió. Su cadáver, siguiendo el camino que su alma hubiera deseado, llegó hasta los pies de la torre. Hero, enloquecida de dolor, no quiso ya vivir y se dio muerte.
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