martes, 28 de junio de 2011

# Hurricane.


Ya ha empezado... Es como el fin del mundo, es como un huracán que no parará hasta destruir todo lo que teníamos planeado. Todo nuestro futuro se acaba de ir, envuelto el la vorágine confusa del viento que enfría nuestros días. El único consuelo que nos queda reside en nosotros mismos, en nuestra sangre, que se agolpa por nuestros vasos sanguíneos, corriendo a toda velocidad, como un rayo, como un rayo que no cesa, proporcionándonos las fuerzas que no tenemos para afrontar este huracán de desdicha que se cierne sobre nosotros.
Sombras te persiguen, y tus pies golpean el asfalto uno tras otro, a velocidades insospechadas, por primera vez sientes la sensación de correr por tu vida, sientes que si te paras no podrás volver a ver la luz del sol, a disfrutar de los pequeños placeres de la vida que ahora se te antojan enormes, ahora empieza el arrepentimiento por todo aquello que desperdiciaste, por todas las horas que gastaste sin hacer lo que tu corazón deseaba, por todas las lágrimas que no valía la pena derramar. Y mientras tanto continuas corriendo hasta que tus pupilas ven el final del camino. El final. Un enorme vacío al que te diriges inexorablemente, y entonces, la gran decisión... Parar y enfrentarte a tus demonios, o seguir huyendo hasta terminar cayendo por tu propio peso... Y entonces paras y respiras hondo... Tus músculos en tensión se relajan por una milésima de segundo, para volver a endurecerse y darte la vuelta, rugiendo al viento.
Las cartas están echadas... Y acometes contra tu destino con todas tus fuerzas... Con la fuerza de un huracán.

miércoles, 8 de junio de 2011

~ Todo es hermoso, tu lo eres.



Porque ahora ya si que si. Ahora el problema coge forma y se transforme de crudeza en dulzura, porque ese regusto amargo que me dejaste en el paladar se ha endulzado de tal manera que ya siento que estoy en paz. Estoy en paz contigo, y lo más importante, conmigo también. Porque ya no eres el objeto de mis desvelos, aunque te quiera más que a nada en este mundo, porque siempre voy a estar allí, pero ya no me preocupo. Porque ahora soy feliz observándote pasar, sabiendo que las cosas cada vez te van mejor, que tienes a alguien que te quiere.
Sonará extraño, pero ya no me concentro en tus pequeñas cosas, aunque me sigan importando, y claro que me importan. Porque me importas, porque te quiero, pero sin ese querer enfermizo, con un querer sano y dulce que va a permanecer ahí... Haciéndome la vida más llevadera y bonita.

jueves, 26 de mayo de 2011

# Pido perdón por no adaptarme.



Hoy escribo esto con total sinceridad sobre mi persona y mi pensamiento. Hace quince años, casi dieciséis, que ando rondando por este mundo dejado de la mano de Dios. En el transcurso de todo ese tiempo me he topado con personas muy diferentes, y todas me han aportado algo.
Este texto no será el más bonito, ni el más extenso, ni el más corto... Lo que será es la mejor explicación que puedo daros de mi misma. Porque la mayoría de las veces hago las cosas al revés, porque le cojo tirria a la gente con mucha rapidez sin posibilidad de enmendarlo, porque me enfado demasiado rápido, por esas faltas tan largas de inspiración con las palabras y los sentimientos que me hacen ser una persona horrible y vacía. Porque en el fondo tengo un corazón, frío e inexpugnable, pero ahí está, resistiéndose a marchitarse tan pronto sin luchar, a marchitarse tan pronto sin batallar a mordiscos si hace falta, porque me agarro a la vida con uñas y dientes, porque aunque se que molesto me da igual, porque soy egoísta y egocéntrica, orgullosa y pedante... Porque soy insoportable. Y solo lo repetiré una vez. Lo siento.
Pero no voy a cambiar ni por ti ni por nadie.

lunes, 25 de abril de 2011

# Cuando las cosas van bien.



¿Por qué nos cuesta tanto? Siempre tenemos algo de lo que quejarnos, ya sea dolor corporal o psíquico... Aunque, si lo miramos desde un punto de vista científico, el dolor es psicológico... Si es así ¿Tendríamos que plantearnos que todo el dolor está en nuestra mente? ¿Y si tuviéramos un control extraordinario de nuestros sentimientos? ¿Podríamos paliar el dolor con tan solo desearlo? Si, es posible, pero la mayoría de humanos necesitamos sentirnos mal, necesitamos sufrir para saber que aún estamos vivos... Somos de la filosofía de que ya descansaremos cuando estemos muertos, que ahora tenemos que vivir la vida... Entonces... ¿Por qué sufrir? Cuando se es feliz es todo mucho más fácil y nosotros nos empeñamos en complicar las cosas.
Dicen que cuando todo va bien no existe la inspiración... Que una obra, sea del género que sea, solo es sobrecogedora si trata sobre algo malo, sobre algo que - a pesar de habernos traído cosas buenas - nos hizo sufrir más que nada en nuestra vida... Pero... Yo digo... ¿Por qué no nos puede sobrecoger igual algo que trate sobre esos días felices? ¿No nos llena mucho más el estómago de mariposas el tacto de una caricia de la persona que amas que la muerte de un ser querido?
La cuestión no es la situación, sino como y cuando se puede tocar la fibra sensible de alguien. El interior, revolver las tripas, esas mariposas que no dejan de revolotear cuando algo nos llega bien adentro. Y ahora os pregunto... ¿No desearíais una vida sin más preocupación que la de ser feliz?... No... Necesitáis sufrir para saber que estáis vivos.
Necesitáis llorar de rabia, pensar en cualquier persona antes que en vosotros, sufrir, sufrir, sufrir... Anteponer su felicidad a la vuestra. Lo necesitáis, porque no somos animales en muchos sentidos, pero el sufrimiento nos puede convertir en algo parecido a bestias.
Y yo quiero reivindicar eso. En época de plena felicidad, está claro que surgen problemas, pero saber aplacarlos conlleva tener los pies en la tierra, y hundirte puede significar que te pierdas.
Por eso mismo los atardeceres, las caricias, el mar, un helado compartido, una buena conversación... Todas esas cosas triviales, son más importantes que llevar una vida responsable, aunque te parezca aburrida. Porque el sufrimiento nos hace saber que somos humanos, pero tendríamos que aprender a percibirlo por otros medios.

miércoles, 23 de marzo de 2011

# Love the way you lie.



Ya son entradas las doce y aún no consigo dormir, dirigiéndo mi mirada a ese reloj que empezó a controlar mi vida y a contar tus minutos desde que apareciste en ella. Todo se dio la vuelta y me sentí pequeña entre tus brazos que creí que me protegían, que me ofrecían cobijo cuando todo estaba oscuro y frío, y de mi boca solo podía salir vapor frío y denso.
Pero no es así. Creí que a tu lado me sentiría acompañada, pero no es así. Cada vez me siento más sola. Siento tu presencia como si fuera una sombra, una sombra que siempre está detrás de mi, pero que cada vez que me giro para observar se desvanece, como el humo... Con la misma facilidad con la que tú alteras mi pulso y lo relajas a placer. Como si de tu juguete preferido se tratara. Porque sé que estás conmigo, pero aún me siento como si hubiera de conquistarte, como si no te tuviera del todo. Sé que una parte de ti no es mía, o tal vez ninguna, pero si es así ¿Por qué sigues aquí? ¿Por qué no me dejaste ya y te fuiste con aquello que de verdad amas? Sabes que yo no voy a seguirte... Si nuestros sueños o nuestra felicidad se esfuman no podemos quedarnos parados de brazos cruzados, esperando a que vuelvan o a que antes que ellos llegue la muerte... Pero... ¿Qué pasa cuando se te escapa la persona que más amas? ¿Qué pasa cuando esa persona no te devuelve la mirada cuando se cruza con la tuya? El vacío que se siente gana por goleada a las ganas de volver a salir adelante. Pero yo no digo nada. Sigo callada, muda, acurrucada, abrazándome a mi misma y haciéndome creer que me volverás a querer... Porque me encanta la forma en que me mientes.

sábado, 12 de marzo de 2011

# La rueda de la vida y sus rarezas.



Ayer fue un día muy extraño. Todo el universo giraba a nuestro alrededor, como fuerzas mayores que nos sentíamos, haciendo locuras sin importarnos el resultado. Todo estalló, todo se volvió extraño y a nadie le importaba, todos éramos amigos, adolescentes, locos que no saben ni tienen donde caerse muertos. Se fueron yendo, nos fuimos quedando, hablando del amor y de lo duro que es vivir, nos abrazamos, sentimos que no estábamos solos, que no solo estas cosas nos pasan a nosotros. Descubrí que eres mi mejor amiga, descubrí que la quiero, descubrí que era llorar sin sentido. Cantando una canción triste en un autobús vacío, riendo de tristeza, llorando de felicidad. Frustración, arrepentimiento y dudas. Pero a la vez tan maravilloso, una experiencia para recordar.
Ella se me ha clavado, y ayer fui a darme cuenta, tal vez fue por eso que lloré. No me gusta que me veáis llorar, sé que no te gusta, sé que no te gusta que hable de esto, pero necesito hacerlo, porque ya no sé lo que hay y lo que se fue, o lo que se ha quedado. Necesito algo de tiempo para aclarar como voy a hacer todo esto sin volver a cagarla. Porque la última vez que la cagué lo pagué caro... Y tan caro. Las cosas son frenéticas, la parábola sube y baja, y ahora ya no sabemos como pararla, como comprimirla para que sea lo más plana posible, no hay estabilidad, hay que mantener el equilibrio hasta que las cosas cojan un rumbo fijo. Aún así soy feliz, la adrenalina me puede, y me oprime las venas, haciendo que la sangre corra y las recorra a velocidades insospechadas. Será la sensación de sentirse joven, joven y en plena partida, porque ahora nos toca mover a nosotros. De lo que he vivido con vosotros se podrían escribir cien libros, y de lo que he sentido viviéndolo otros cien. Sois mis amigos, siempre lo seréis, nunca os voy a olvidar. Ni a ti, my wonderwall, ni a ti tampoco... Ni a ti. Será desconcertante, pero nunca algo tan confuso había tenido más sentido. Me siento viva.

martes, 8 de marzo de 2011

# Parábola del sueño adolescente.



Quisiera escribir de todo, y a la vez de nada. En mis pequeños momentos de locura se me ocurren mil y una cosas que decirle al mundo. Historias nuevas, que tal vez no sean de verdad, pero que pueden hacerte sentirte identificado y hacer renacer partes de ti mismo que creías perdidas... O tal vez verdades, verdades como puños, a algunos les golpearán en la cara, a otros llenarán de orgullo, pero no por eso me reprimo de publicarlas.
Pero en este momento, en el momento de la verdad, no me sale nada. Estoy falta de inspiración, o eso es lo que parece. Y eso me asusta, vaticina algo nuevo, un cambio. Hace tiempo que lo siento en los huesos, hace tiempo que lo siento en el alma. Me siento bien, feliz de nuevo, y ahora estoy en armonía conmigo misma y con los demás, incluso con los que me hicieron daño. Siento que mi vida se escapa, y la vivo frenéticamente, sin pararme a pensar, sabiendo que todo saldrá bien sea cual sea la circunstancia. Es como un sueño adolescente, mi propio sueño adolescente. El tiempo es mío y yo lo administro como a mi me interesa. En eso consiste, tengo todo mi amor para dar y toda mi vida para vivirla, para vivirla como yo quiera, a mi manera. Resulta reconfortante saber que tengo quince años, y los pies en la tierra, aunque a veces se me vuele la cabeza y haga cosas estúpidas.
Y así es. Inconformismo, libertad y amor, mucho amor por delante. Nadie va a pararme los pies ahora, nadie se va a interponer entre mi misma y mis metas. Todo está decidido... Ya falta poco para saborear la libertad que todos ansiamos tantos, la que disfrutaremos juntos. Aunque siempre haya subidas y bajadas, pero ahora viene la cuesta arriba, ahora todo sube, y cuando estemos en la cima seremos los reyes del mundo... Ya nos preocuparemos cuando caigamos, ahora vamos a disfrutarlo mientras dure... Todo lo que sube, baja... Y todo lo que baja... Termina subiendo.

sábado, 5 de marzo de 2011

# Nos bajamos al moro.



Coge tus cosas, que nos bajamos al moro. Me hace falta un nuevo respirar, volver a sentir que la tierra que piso es nueva. Tal vez un aire más cálido, de ese que hace que se levante la arena del suelo y se eleve en el aire, formando pequeñas tormentas de arena, de esas que se pueden disipar con una mano.
Té, cachimba y alfombras. Adiós, adiós mundo cruel, me voy a Marruecos para nunca volver. Todas las veces que lo he pensado, y cada una me parece más atractivo. ¿Te vienes conmigo? Escapemos un poco de este mundo occidental, pasémonos de todo, una furgoneta bastará. No nos hace falta nada, nosotras ya nos damos el calor, y ya veremos que hacemos, siempre es mejor improvisar. Nos tenemos, y eso siempre va a ser lo más importante. No añoraremos la isla, nuestro hogar está donde nos lleven los pies. Tal vez volvamos de aquí a un tiempo, pero siempre seremos más cultas y más felices que antes. Todo por haber compartido esta aventura las dos juntas.

lunes, 28 de febrero de 2011

# Feliz no cumpleaños.



Bueno, no sé por donde empezar... Pero solo tengo que decir que las cosas son extrañas a estas horas... Todo se ve más grande, todo da más miedo, y uno se siente más pequeño y débil. Debo admitir que no estoy en mi mejor estado anímico, perdóname, una no es de piedra, aunque se esfuerce en aparentarlo. Solo decirte que tus delirios se han convertido poco a poco en los míos, y que, inexplicablemente, has sabido calar hasta el fondo a este pequeño corazón, que late con fuerza, intentando escapar a lo que se le viene viniendo encima. Tu sabes que con tus puerKerias consigo olvidarme un rato de sus manos, y tal vez plantearme alguna que otra cuestión de esas que no tienen solución y me devano los sesos intentando encontrarle respuesta, es lo que hay cuando tienes que mantener la mente ocupada. Aunque no estamos aquí para hablar de mi, sino de ti.
Hay veces, muy pocas, en la vida de una persona, en la que cruzamos con algunos seres de los que nos preguntamos el origen, porque es imposible que sean humanos, es imposible que sean de este perro mundo. Son como ángeles, que pasan, sienten, y te hacen ver la realidad, sonríen y sonríes, y aunque estén lejos los sientes cerca. No hace falta que una la sangre para sentirlos familia, y siempre los tendrás en cuenta cuando sepas que ellos son los únicos que pueden hacerte abrir los ojos. Algo así eres tú, no sabría que nombre darle a estos seres, pero hay muy pocos en mi vida... Bueno, hay dos, contándote a ti, por ahora, espero que dentro de poco haya más, porque son una de las cosas más valiosas de mi vida.
Feliz no cumpleaños, porque este año es extraño describirlo, sensación del 29 lo hemos bautizado. Gracias por todo una y mil veces. Y no pierdas nunca esa luz que te ilumina los ojos, porque hace mucho más bien de lo que tu crees e imaginas.

# Matrix.



¿Y si te dijeran que tienes una alternativa? ¿Y si te dijeran que con tal solo tomar una decisión puedes escapar a este mundo? Eso si, sin retorno, no podrías volver... Esa decisión te llevaría a un mundo paralelo, donde casi todo es posible y puedes ser quien tú quieras, quien decidas ser, empezar de cero, otra identidad, otro nombre, otra cara. ¿Lo escogerías? ¿Serías capaz de dejar todo lo que tienes por un nuevo comienzo? No es un juego, es una decisión, una decisión de cambio, de nuevo comienzo, o simplemente puedes pasar de ello y continuar con tu vida si crees que eres más feliz aquí. Pero... ¿Lo eres? Piénsalo bien, porque esta oportunidad solo se va a presentar una vez en la vida. Puedes tomarte la pastilla roja y todo terminará... Terminará y volverá a empezar como tú decidas... Pero ten cuidado, a lo mejor en el otro mundo no encuentras lo que perdiste en este. Si, habrá otras cosas buenas, pero ¿Y las de este mundo?
Yo te ofrezco la pastilla, la decisión de tomarla o no es tuya y solo tuya.

jueves, 17 de febrero de 2011

# Gracias. T'estime, t'estimu, t'estim.



Es muy simple decir gracias, es muy simple despegar los labios y articular esa palabra. El problema es que no somos autómatas, no somos robots que lo hacen todo inconscientemente. Hablar cuesta, decir lo que sientes más aún, al menos un esfuerzo mental... Sino diríamos cosas sin sentido.
Hace mucho que aprendí que no podía vivir sin nadie a mi alrededor, por mucho que me empeñara. Sé que no necesito a nadie para sobrevivir, sé que me las apaño sola... Pero tarde o temprano terminaría echando de menos a los demás.
Hace ya tiempo que nos conocemos, y en todos estos días que hemos pasado, cada vez más juntas, me he ido dando cuenta que con ciertas personas no soy de hielo. Personas que me ablandan, y son capaces de ver más allá de la fachada. Una de esas personas eres tú.
Hoy me veo con las fuerzas necesarias para darte las gracias. Gracias por entenderme, ya que se que es algo endemoniádamente difícil. Gracias por respetar mi espacio y saber exactamente, sin necesidad de palabras, cuando debes invadirlo, cuando necesito que lo invadas. Gracias por pararme los pies cuando voy a hacer algo estúpido, seguramente fruto del orgullo o de mi bordería habitual.
Gracias por tus paranoias, por hacerme sonreír. Y lo más importante, por quererme y hacerme saber lo que es necesitar a alguien, y llorar de felicidad. Eres la única que conoce todos y cada uno de mis gestos, la que me comprende, y la que conoce mis secretos también.
Ambas no somos chicas fáciles, pero creo que la clave de nuestra amistad es esa: que nos soportamos mutuamente... Sino... ¿Quién iba a hacerlo?
Te quiero muchísimo más de lo que te imaginas, Emilia Egea. Tengo el corazón pequeño y el amor grande, será por eso que me duele tanto... Tú haces que todo sea fácil. (L)

lunes, 14 de febrero de 2011

# Por ahora todo es inflamable.


¿Como expresarlo?
Se podría decir que desde que llegaste las cosas han ido un poquito mejor. Soy un poco menos egoísta, un poco menos mala persona, y podríamos hablar de ti como de la única persona que consigue que deje mi bordería a un lado, porque tu me ganas por goleada, guapa. Aunque a veces me satures y me den ganas de matarte con tu lógica aplastante y tu cabezonería siempre por delante, pero a mi me da igual. Ya sabes que no te mantengo a mi lado por tus manos, sino por tu corazón, que aunque lo mantengas bien guardado, yo se que es grande y que reparte amor a quien se lo merece, bueno, y a quien no también, porque yo me estoy llevando una buena dosis no merecida.
Siempre he dicho que yo tengo un instinto especial con la gente, que no me hace falta conocer a una persona a fondo para saber lo que va a obtener de mi o no. Ya sé que no soy la mejor persona, ni la más comprensiva, ni la más generosa, ni la más simpática, pero por eso mismo aprecio que me aceptes tal y como soy, siendo tan difícil hacerlo. Porque lo admito, no soy buena persona, pero tu me transformas a ratos, como solo muy pocas personas saben hacer. Y por ahora todo es inflamable, no puedo asegurar que en un tiempo se pueda apagar todo esto, pero mientras pueda mantendré viva la llama.

miércoles, 2 de febrero de 2011

# Este no era el plan.



¿Donde está? Después de todo lo que me desgarró por dentro, queriendo salir, mostrarse, dejarse mostrar... Ya no está. Y siento un vacío... Repentino vacío, después de haberlo dado todo y no haber recibido nada. Todo vacío... Y el tacto de tus dedos se me escapa entre los míos, ya no recuerdo, como era sentir tu piel bajo ellos. Pero en el fondo, no quiero... Ese vacío, aunque beneficioso, es molesto. No puedo llenarlo sin ti, te me hiciste imprescindible, aunque prescindible eres en realidad. Muchas veces deseé esto en el delirio de un sentimiento enfermo, pero ahora que lo tengo, el olvido me tragará a mi también. No era este el plan. Tenía que ser fácil, dejarte ir, pero no lo es. Y tanto llegué a sentir, sin poder rozar tus labios ni una sola vez, ni siquiera que tus brazos me envolvieran... Tanto, que no parece posible. Y demasiadas veces me pregunto como ha sido así, porque ha sido, demasiado profundo como para no percatarse, demasiado doloroso, pero a la vez un dolor placentero.
Tu olor, tu tacto y el sonido de tu voz... De tu risa... Todo se desvanece... Y tan cerca llegué a sentirlo, pero a la vez tan lejos. Pareciendo efímero ahora, pero tan profundo antes, tan duradero...
Se supone que debería estar contenta, se supone que debería sonreír... Pero no puedo, porque no tengo lo que quería. Como una niña decepcionada me quedo, vacía, sin nada... Sin ti.

jueves, 20 de enero de 2011

# Porque nos jode, pero aquí estamos.





- ¿Cuantas patas tiene la araña?
- Ocho.
- ¿Y cuantas necesita para huír?
- Cada una de ellas.
- Si... Cuanto más rápido mejor...
- ¿Qué significa huír para ti?
- Huír significa ser un cobarde...
- ¿Por qué? No tiene porqué significar eso, precisamente...
- ¿Ah no? Huír significa alejarse de algo que no puedes afrontar... Y si no puedes afrontarlo significa que eres un cobarde...
- Pero... ¿Y si el desafío de huír es más duro que el de quedarte y aguantar? ¿No se te debería considerar como un valiente afrontándolo?
- No lo creo así... De todas formas ese desafío se terminaría alguna vez, por muy duro que fuera... Y si te quedas y aguantas será para siempre...
- Entonces... ¿Prefieres el tedio de toda una eternidad a saltar una sola vez y atreverte a lo desconocido? Siempre sería por conseguir una felicidad mayor...
- No... Prefiero morir.
- Para preferir morir hay que ser un cobarde.
- Eso es mentira... Hay que ser un valiente para enfrentarse a la oscuridad y el silencio eternos.
- Después de la muerte no recordamos nada...
- ¿Y qué recuerdo te queda después de huír?
- Ninguno que quieras recordar...
- Exacto... Solo resentimiento.
- ¿Resentimiento? ¿De qué?
- De haber dejado atrás el lugar donde empezaste...
- Ya... Entonces... ¿Qué? Tedio, resentimiento o muerte... ¿Esas son las opciones?
- Al parecer si...
- ¿Y tú? ¿Qué quieres?
- A mi me falta algo...
- ¿El qué?
- Alguien...
- ¿Quien?
- Tú.
- Pues... ¿A que estamos esperando? Seguramente el tedio, el resentimiento y la muerte serán más dulces contigo.

miércoles, 5 de enero de 2011

# La criatura.



Junté las manos y exclamé en voz alta: << ¡William, querido ángel! ¡Este es tu funeral, esta es la última oración!>>. Había dicho estas palabras, cuando percibí entre las sombras una figura que se deslizaba detrás de un bosquecillo, cerca de mí; permanecí inmóvil, mirando atentamente, no podía equivocarme, un relámpago iluminó el objeto y me reveló claramente su forma; su naturaleza gigantesca y la deformidad de su aspecto, de una fealdad inhumana, me indicó instantáneamente que era el perverso, el horrible demonio a quien había infundido vida. ¿Qué hacía allí? ¿Podía ser (me estremecí ante la idea) el asesino de mi hermano? Rememoré los hechos que hasta entonces había intentado olvidar: el curso total de mis trabajos hasta la creación, el ser vivo que había creado con mis propias manos, erguido al lado de mi lecho; su partida: ahora habían transcurrido casi dos años desde la noche en que por primera vez había demostrado vida; ¿Y este era su primer crimen? ¡Ay! Había lanzado al mundo un ser depravado, que se complacía en el crimen y el dolor; ¿Acaso no había asesinado a mi hermano? Nadie puede imaginar el sentimiento de angustia que padecí durante el resto de la noche, que pasé, sufriendo frío y humedad, al aire libre. Pero no sentí las molestias provocadas por el tiempo; mi imaginación estaba absorta en escenas de perversidad y desesperación.

# Mirar por encima del hombro, no ver más allá de tu propia nariz.



Aunque muchos no lo crean así el humano es una especie animal competitiva, capaz de hacer cualquier cosa con tal de alcanzar sus propios objetivos, cumplirlos y atacar otras metas más difíciles. Todo se complica cuando el sujeto es más débil que sus aspiraciones y estas llegan a obsesionarle o a llegar a ser la totalidad de su vida. En ese punto esa persona deja de mirar a los demás como iguales y empieza a gustarle que todo el mundo baje la cabeza a su paso o simplemente obedezcan cuando hable.
Demasiadas personas así existen hoy en día. Se llamen como se llamen y tengan el carácter que tengan, siempre serán las amistades más codiciadas por todos. Todo el mundo conoce a la típica chica con complejo de superioridad, que cree que todo el mundo se rige bajo sus pies y no hay nada más por encima de su cabeza. Se equivoca, es en su cabeza donde no hay nada, realmente. La codicia la ha consumido, la superioridad que se cree que tiene ante todos los demás la ha cegado. Y ya no sabe distinguir entre lo que es bueno para ella y lo que no.
Las personas de verdad, aquellas que tienen fondo, aquellas que viven su vida sin mirar por encima del hombro de nadie y que tienen muy claros sus sentimientos hacia los demás, clasificando a las personas y juzgándolas por como se han portado estas con ellas, sin tener en cuenta rumores que llegan de terceras bocas mentirosas y sin atisbo de envidia sana. Todas esas personas son las que realmente tiene la capacidad de sentir de verdad, y tal vez, solo tal vez, de cambiar a los acomplejados... Para ello hay que tener mucha fuerza de voluntad, y paciencia... Haciéndoles ver que la vida no consiste solo en cuanta gente puedes llegar a manipular en un día, en una semana, o en un mes y crear y superar tu propio récord... Lo que importa es el interior, reír, llorar, un abrazo, una sonrisa... Ser feliz y disfrutar de cuanto nos ofrece esta vida que es tan efímera y que no sabemos valorar. Todo eso puede aprenderse, chicos, aún estáis a tiempo. Solo tenéis que creer, confiar, amar y dejaros llevar por los que creías que tenían menos inteligencia que vosotros.