lunes, 28 de febrero de 2011
# Feliz no cumpleaños.
Bueno, no sé por donde empezar... Pero solo tengo que decir que las cosas son extrañas a estas horas... Todo se ve más grande, todo da más miedo, y uno se siente más pequeño y débil. Debo admitir que no estoy en mi mejor estado anímico, perdóname, una no es de piedra, aunque se esfuerce en aparentarlo. Solo decirte que tus delirios se han convertido poco a poco en los míos, y que, inexplicablemente, has sabido calar hasta el fondo a este pequeño corazón, que late con fuerza, intentando escapar a lo que se le viene viniendo encima. Tu sabes que con tus puerKerias consigo olvidarme un rato de sus manos, y tal vez plantearme alguna que otra cuestión de esas que no tienen solución y me devano los sesos intentando encontrarle respuesta, es lo que hay cuando tienes que mantener la mente ocupada. Aunque no estamos aquí para hablar de mi, sino de ti.
Hay veces, muy pocas, en la vida de una persona, en la que cruzamos con algunos seres de los que nos preguntamos el origen, porque es imposible que sean humanos, es imposible que sean de este perro mundo. Son como ángeles, que pasan, sienten, y te hacen ver la realidad, sonríen y sonríes, y aunque estén lejos los sientes cerca. No hace falta que una la sangre para sentirlos familia, y siempre los tendrás en cuenta cuando sepas que ellos son los únicos que pueden hacerte abrir los ojos. Algo así eres tú, no sabría que nombre darle a estos seres, pero hay muy pocos en mi vida... Bueno, hay dos, contándote a ti, por ahora, espero que dentro de poco haya más, porque son una de las cosas más valiosas de mi vida.
Feliz no cumpleaños, porque este año es extraño describirlo, sensación del 29 lo hemos bautizado. Gracias por todo una y mil veces. Y no pierdas nunca esa luz que te ilumina los ojos, porque hace mucho más bien de lo que tu crees e imaginas.
# Matrix.
¿Y si te dijeran que tienes una alternativa? ¿Y si te dijeran que con tal solo tomar una decisión puedes escapar a este mundo? Eso si, sin retorno, no podrías volver... Esa decisión te llevaría a un mundo paralelo, donde casi todo es posible y puedes ser quien tú quieras, quien decidas ser, empezar de cero, otra identidad, otro nombre, otra cara. ¿Lo escogerías? ¿Serías capaz de dejar todo lo que tienes por un nuevo comienzo? No es un juego, es una decisión, una decisión de cambio, de nuevo comienzo, o simplemente puedes pasar de ello y continuar con tu vida si crees que eres más feliz aquí. Pero... ¿Lo eres? Piénsalo bien, porque esta oportunidad solo se va a presentar una vez en la vida. Puedes tomarte la pastilla roja y todo terminará... Terminará y volverá a empezar como tú decidas... Pero ten cuidado, a lo mejor en el otro mundo no encuentras lo que perdiste en este. Si, habrá otras cosas buenas, pero ¿Y las de este mundo?
Yo te ofrezco la pastilla, la decisión de tomarla o no es tuya y solo tuya.
jueves, 17 de febrero de 2011
# Gracias. T'estime, t'estimu, t'estim.
Es muy simple decir gracias, es muy simple despegar los labios y articular esa palabra. El problema es que no somos autómatas, no somos robots que lo hacen todo inconscientemente. Hablar cuesta, decir lo que sientes más aún, al menos un esfuerzo mental... Sino diríamos cosas sin sentido.
Hace mucho que aprendí que no podía vivir sin nadie a mi alrededor, por mucho que me empeñara. Sé que no necesito a nadie para sobrevivir, sé que me las apaño sola... Pero tarde o temprano terminaría echando de menos a los demás.
Hace ya tiempo que nos conocemos, y en todos estos días que hemos pasado, cada vez más juntas, me he ido dando cuenta que con ciertas personas no soy de hielo. Personas que me ablandan, y son capaces de ver más allá de la fachada. Una de esas personas eres tú.
Hoy me veo con las fuerzas necesarias para darte las gracias. Gracias por entenderme, ya que se que es algo endemoniádamente difícil. Gracias por respetar mi espacio y saber exactamente, sin necesidad de palabras, cuando debes invadirlo, cuando necesito que lo invadas. Gracias por pararme los pies cuando voy a hacer algo estúpido, seguramente fruto del orgullo o de mi bordería habitual.
Gracias por tus paranoias, por hacerme sonreír. Y lo más importante, por quererme y hacerme saber lo que es necesitar a alguien, y llorar de felicidad. Eres la única que conoce todos y cada uno de mis gestos, la que me comprende, y la que conoce mis secretos también.
Ambas no somos chicas fáciles, pero creo que la clave de nuestra amistad es esa: que nos soportamos mutuamente... Sino... ¿Quién iba a hacerlo?
Te quiero muchísimo más de lo que te imaginas, Emilia Egea. Tengo el corazón pequeño y el amor grande, será por eso que me duele tanto... Tú haces que todo sea fácil. (L)
lunes, 14 de febrero de 2011
# Por ahora todo es inflamable.
Se podría decir que desde que llegaste las cosas han ido un poquito mejor. Soy un poco menos egoísta, un poco menos mala persona, y podríamos hablar de ti como de la única persona que consigue que deje mi bordería a un lado, porque tu me ganas por goleada, guapa. Aunque a veces me satures y me den ganas de matarte con tu lógica aplastante y tu cabezonería siempre por delante, pero a mi me da igual. Ya sabes que no te mantengo a mi lado por tus manos, sino por tu corazón, que aunque lo mantengas bien guardado, yo se que es grande y que reparte amor a quien se lo merece, bueno, y a quien no también, porque yo me estoy llevando una buena dosis no merecida.
Siempre he dicho que yo tengo un instinto especial con la gente, que no me hace falta conocer a una persona a fondo para saber lo que va a obtener de mi o no. Ya sé que no soy la mejor persona, ni la más comprensiva, ni la más generosa, ni la más simpática, pero por eso mismo aprecio que me aceptes tal y como soy, siendo tan difícil hacerlo. Porque lo admito, no soy buena persona, pero tu me transformas a ratos, como solo muy pocas personas saben hacer. Y por ahora todo es inflamable, no puedo asegurar que en un tiempo se pueda apagar todo esto, pero mientras pueda mantendré viva la llama.
miércoles, 2 de febrero de 2011
# Este no era el plan.
¿Donde está? Después de todo lo que me desgarró por dentro, queriendo salir, mostrarse, dejarse mostrar... Ya no está. Y siento un vacío... Repentino vacío, después de haberlo dado todo y no haber recibido nada. Todo vacío... Y el tacto de tus dedos se me escapa entre los míos, ya no recuerdo, como era sentir tu piel bajo ellos. Pero en el fondo, no quiero... Ese vacío, aunque beneficioso, es molesto. No puedo llenarlo sin ti, te me hiciste imprescindible, aunque prescindible eres en realidad. Muchas veces deseé esto en el delirio de un sentimiento enfermo, pero ahora que lo tengo, el olvido me tragará a mi también. No era este el plan. Tenía que ser fácil, dejarte ir, pero no lo es. Y tanto llegué a sentir, sin poder rozar tus labios ni una sola vez, ni siquiera que tus brazos me envolvieran... Tanto, que no parece posible. Y demasiadas veces me pregunto como ha sido así, porque ha sido, demasiado profundo como para no percatarse, demasiado doloroso, pero a la vez un dolor placentero.
Tu olor, tu tacto y el sonido de tu voz... De tu risa... Todo se desvanece... Y tan cerca llegué a sentirlo, pero a la vez tan lejos. Pareciendo efímero ahora, pero tan profundo antes, tan duradero...
Se supone que debería estar contenta, se supone que debería sonreír... Pero no puedo, porque no tengo lo que quería. Como una niña decepcionada me quedo, vacía, sin nada... Sin ti.
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